DE UNA EXPERIENCIA PERSONAL A MUCHAS VIDAS
Origen y creación
Roberto parte de su propia experiencia para explicar la metáfora del vampiro. A partir de ahí construye una historia sobre un joven que sabe hacer muchas cosas y se atasca con otras bastante corrientes: escuchar, pedir ayuda o aceptar que alguien no tenga tiempo para él. La competición de IA permite ver esas dificultades mientras el equipo intenta sacar un trabajo adelante.
Roberto Canales y el punto de partida personal
Roberto Canales es ingeniero de comunicaciones, tiene un máster en inteligencia artificial, es empresario y se considera una persona muy creativa. En la presentación cuenta que de pequeño le diagnosticaron altas capacidades y déficit de atención. Al hablar de hiperactividad recurre al humor: quienes lo conocen, dice, no necesitan que se la diagnostiquen. Habla de cómo se ve a sí mismo, no está diagnosticando a los personajes.
A menudo se le acercan personas que reconocen comportamientos parecidos en ellas mismas, un amigo, un hijo o un sobrino. Quieren saber qué le ha pasado y qué le ha servido. El cómic nace también de esas conversaciones. Leo permite contar un recorrido con errores y cambios, mientras Mara, Alicia y los demás tienen sus propios problemas, que no van a esperar a que él termine de entenderlos.
El artículo del que nace la metáfora
El punto de partida es «Altas capacidades, hiperactividad y déficit de atención: como un vampiro en un mundo de humanos», publicado por Roberto Canales Mora el 26 de agosto de 2025. En él, el autor habla desde su experiencia sobre atención, convivencia, intereses intensos y el esfuerzo de conocerse. La imagen del vampiro expresa la distancia entre ciertas capacidades y ciertas dificultades para habitar un entorno compartido.
Puedes leer el artículo por separado. Es un texto personal escrito originalmente en castellano, con las opiniones y la forma de expresarse de Roberto. Aquí sirve para conocer el punto de partida del cómic; después la historia se ocupa de lo que le pasa a Leo y a quienes se encuentra.
El vampiro habla de una experiencia
El vampiro de la cubierta representa esa sensación de estar hecho de otra manera y tener que aprender a convivir. Leo vive entre clases, trabajo, familia y amistades. Puede interpretar un gesto como rechazo y pasarse la tarde dándole vueltas. O puede detectar un problema que los demás no habían visto. Tiene que aprender a utilizar lo que sabe hacer y a manejar lo que le complica la vida.
Además, Leo se equivoca al leer a los demás. Una objeción que le hiere puede tener una razón profesional; Alicia puede parecerle segura cuando el lector ya conoce una preocupación suya. Esa diferencia de información permite entender el malentendido sin tener que elegir a un culpable en cada conversación.

Una lectura que empuja a actuar
Leo encuentra «He terminado mis estudios ¿y ahora qué?», de Roberto Canales Mora, y empieza a relacionar lo que lee con sus propias dificultades. Las ideas sobre valor propio, cuidado, criterio, diversidad y responsabilidad le sirven para hacerse preguntas. Después tiene que probar qué hace con ellas cuando está cansado, se siente rechazado o le sale una oportunidad que no quiere perder.
Eso se observa en decisiones pequeñas: preguntar antes de prometer, conservar una actividad propia o escuchar antes de ofrecer una solución. Un día lo consigue y otro vuelve a hacerlo mal. Las páginas del libro que aparecen dibujadas se adaptan al relato; los pensamientos de Leo son su manera de digerir la lectura, no citas literales ni una receta clínica.
Un reto real dentro de una vida inventada
El contexto de inteligencia artificial permite mostrar capacidades, herramientas y límites mediante tareas concretas. Hay que preparar datos, decidir qué compara una prueba y explicar a otros qué se ha comprobado. La presión de entregar vuelve visibles cuestiones menos fáciles de medir: quién asume trabajo extra, quién recibe reconocimiento y qué ocurre con los compromisos anteriores.
El reto de referencia, Benchmarking WSI Privacy, es real. ATLAS, la universidad, las empresas, los resultados y los incidentes de la historia son ficción. Esa separación permite plantear conflictos verosímiles sin atribuirlos a participantes reales del concurso.
Autoría, herramientas y lectura
Roberto Canales Mora es el autor y dirige el trabajo editorial. Codex y otras herramientas de IA han ayudado con el guion, las ilustraciones, la composición y la revisión. Aquí hay bastante trabajo después de generar una imagen: comprobar que el personaje sigue siendo reconocible, que se entiende quién habla y que los bocadillos se leen en el orden previsto. Si eso falla, la escena se pierde aunque el dibujo sea bonito.
El lenguaje es de manga shōnen, con lectura de izquierda a derecha, tinta principalmente monocroma y acentos sutiles de color. El volumen incorpora una presentación del autor, una introducción para situar Kaggle y el reto, y comentarios técnicos y de evolución junto a la historia. Esos apoyos buscan que quien llega sin conocimientos de IA pueda seguir las decisiones y que quien conoce la tecnología pueda mirar también a las personas.
